Desde Bruselas llegan dos propuestas para reducir las formalidades aduaneras para el transporte marítimo de mercancías comunitarias, con el objetivo de reducir sus retrasos en los puertos y mejorar la competitividad del sector. Se pretende extender el mercado interior al mar.

La primera propone una mayor simplificación de los procedimientos aduaneros para los barcos de transporte marítimo que utilizan rutas regulares dentro de la UE, aunque las compañías navieras que utilizan estas rutas y que transportan principalmente productos de la UE ya pueden acogerse a unos procedimientos aduaneros simplificados.

Así, se verá reducido a 15 días el periodo de consulta para utilizar un puerto de la UE de las rutas regulares, periodo que, hasta ahora, era de 45 días. Además, para ahorrar tiempo, las empresas podrán solicitar previamente la autorización para hacer escalas en puertos de los Estados miembros con los que puedan tener interés en hacer negocios en un futuro.

«No tiene sentido que en la actualidad bienes comunitarios que son transportados en un barco de Amsterdam a Rotterdam tengan los mismo trámites aduaneros que si vinieran de China», señaló el comisario europeo de Transporte, Siim Kallas, en la rueda de prensa de presentación de la medida.

Y es que sólo un tercio del transporte de carga dentro de la UE se realiza vía marítima y cerca del 60% todavía se hace por carretera debido a que las autorizaciones aduaneras provocan retrasos en puertos.

Esta medida se suma a la presentada por Bruselas en mayo para modernizar 319 puertos europeos.

La segunda propuesta del Ejecutivo comunitario prevé facilitar los trámites aduaneros para los buques que atraquen en puertos de terceros países ayudando a distinguir entre los productos producidos en la UE y los producidos en terceros países, de manera que se agilicen las descargas de productos europeos.

Para ello, de aquí a fin de año, se creará el manifiesto electrónico, que permitirá a las navieras facilitar de antemano datos sobre la carga que transportan para agilizar el proceso.

Junto al objetivo de facilitar el comercio en el sector del transporte marítimo  haciendo «más corto, barato y flexible» las formalidades aduaneras, se quiere «garantizar que los ciudadanos de la UE y las empresas están protegidas frente a los bienes ilegales que entran a nuestro mercado interior».

El Ejecutivo comunitario prevé que la propuesta pueda aprobarse en otoño y que la declaración armonizada electrónica pueda aplicare «desde 2015».

Fuente: Europa Press