Con el cierre de la temporada del verano 2013 en las costas españolas, hemos conocido el dato de que en el periodo comprendido entre el 15 de junio al 15 de septiembre, Salvamento Marítimo atendió un total de 1.040 emergencias relacionadas con embarcaciones de recreo.

El número de personas afectadas en estas emergencias ascendió a 3.131. Además, Cataluña, Baleares y Andalucía son las tres localizaciones con mayor número de actuaciones registradas.

Entre las causas de las emergencias se encuentran fundamentalmente el fallo estructural o mecánico (71%), así como la varada o embarrancamiento (8%). El resto se debe a otras múltiples causas como, por ejemplo, incendios, falta de noticias, hundimientos o vías de agua.

Muchas de estas emergencias podrían evitarse con un buen mantenimiento y la previsión de realizar las comprobaciones de seguridad antes de partir, explica desde este organismo. Y es que se producen emergencias, a veces con fatales consecuencias, por causas tan evitables como quedarse sin combustible en la mar.

En sus 20 años de actividad, Salvamento Marítimo cuenta con un equipo humano de 1.500 personas que trabajan tanto con medios marítimos como aéreos: una flota compuesta por 55 embarcaciones de intervención rápida conocidas como “Salvamares”, 14 buques, 4 patrulleras de salvamento “Guardamares”, 11 helicópteros y 3 aviones.

Todo ello con el objetivo de de dar respuesta a todo tipo de emergencia además de luchar contra la contaminación marina y realizar reconocimientos aéreos

Las emergencias se atienden desde 20 Centros Coordinadores de Salvamento, situados de manera estratégica teniendo en cuenta las necesidades de cobertura de la franja litoral y de la zona SAR (search and rescue) marítima española.

Excepto los Centros de Coordinación, el resto de medios no tiene una ubicación geográfica fija sino que se localiza a lo largo de las costas españolas atendiendo a criterios de efectividad basados en conseguir minimizar los tiempos de respuesta.

Con ello “se pretende realizar una mejor cobertura y actuación eficaz adecuada a las previsiones de ocurrencia de siniestros que proporciona el estudio y análisis de las estadísticas recientes” señalan desde Salvamento Marítimo. Teniendo en cuenta que este ejercicio es continuo, puede producirse una redistribución de los medios de salvamento.