Coincidiendo con la etapa estival, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha hecho público su informe anual sobre la calidad de las aguas de baño con el análisis de muestras de más de 22.000 zonas de baño de toda Europa.

Este último informe, que recoge los datos correspondientes a 2012, pone de manifiesto que, en casi todas las playas de Europa, y en la mayoría de sus ríos y lagos, el agua está lo suficientemente limpia para bañarse. Además, la calidad está mejorando.

Mejores-aguas-de-baño

En el 95% de las playas el agua cumple los requisitos mínimos de limpieza de la UE. También los cumple el 91% de las zonas de baño de ríos y lagos. Así, la mayoría de las zonas de baño obtendrían la misma calificación de “excelente” que en 2011 aunque aumenta la de “suficiente”.

Los mejor calificados han sido Chipre y Luxemburgo, países donde todas sus zonas de baño han obtenido la calificación de “excelente”. A continuación figuran Malta, Croacia y Grecia, con más del 90% de “excelentes”.

Por lo que respecta a España, con sus más de 2.000 zonas de baño registradas, lo que supone un 10,3% del total de las aguas de baño europeas, ocuparía la décima posición en el ranking. En el total de aguas destinadas al baño, casi el 83% de los casos obtendría la calificación de excelente.

De este total, el 86,8% de las aguas de baño costeras y el 46,1% de las aguas de baño de ríos y lagos han recibido la calificación de excelente, lo que supone un incremento del 2,1% y del 1,2%, respectivamente, comparado con los resultados del año anterior.

Mapa España

Los peores en porcentaje de zonas que no alcanzan los requisitos mínimos fueron Bélgica (13%), los Países Bajos (7%) y el Reino Unido (6%).

Aunque en general la calidad del agua ha mejorado, el objetivo es lograr que todas las aguas de la UE sean potables y adecuadas para el baño. Para ello las actuaciones de los países y de las instituciones europeas irán encaminadas a reducir la contaminación de las aguas residuales, mejorar el drenaje de las tierras y explotaciones agrarias y controlar mejor los residuos animales que afectan a las playas.