Las oportunidades de desarrollo que el mar ofrece a España como nación marítima que es, son equivalentes a la utilización de este espacio con fines ilícitos o a la aparición de riesgos y amenazas derivados de las condiciones inherentes al medio.

Conscientes de las implicaciones que la seguridad del mar tiene para el equilibrio económico y social de nuestro país, el Consejo de Seguridad Nacional ha aprobado, en su reunión del pasado 5 de octubre, la Estrategia de Seguridad Marítima Nacional.

En este documento sectorial y transversal se enumeran un conjunto de intereses marítimos nacionales con los riesgos y amenazas que pesan sobre ellos, ya sea por actuaciones ilegales, como sería el caso del terrorismo, la piratería o los tráficos ilícitos, o por las condiciones naturales del medio, como sucede con los accidentes y catástrofes.

Para hacer frente a estas vulnerabilidades se definen objetivos y líneas de acción, y se diseña una estructura de coordinación interdepartamental. Todo ello basado en la Estrategia de Seguridad Nacional presentada el pasado mayo 2013 donde se dibujan unos principios aplicables a la seguridad marítima que pasan por la unidad de acción, anticipación y prevención; eficiencia y sostenibilidad de recursos; y, resiliencia y recuperación.

El nuevo texto define la seguridad marítima como “la acción concertada de anticipación, prevención y respuesta ante riesgos y amenazas transversales o de tal magnitud que desbordan las competencias de un único actor, y cuyo fin último es contribuir al pleno aprovechamiento del mar”.

Así, en relación al objetivo y principios, las actuaciones planteadas para garantizar la seguridad marítima se formulan en cinco líneas de acción:

– Adopción de un enfoque integral que potencie la actuación coordinada y cooperativa de diferentes administraciones en la resolución de problemas, en especial en las áreas de interoperabilidad, vigilancia marítima o presencia disuasoria. Asimismo, para un eficaz control de los accesos marítimos a las costas españolas, se señala como particularmente relevante la cooperación amplia que se lleva a cabo en el marco de la Agencia Europea de Fronteras (FRONTEX).

– Adopción de medidas eficaces y eficientes para optimizar los recursos disponibles. Para ello se desarrollarán sistemas integrados de información que faciliten la toma de decisiones, se elaborarán inventarios de los medios y capacidades disponibles, se identificarán buenas prácticas y se incrementará la capacitación de los profesionales del medio.

-Fomento de la cooperación internacional a través de la implementación nacional de la normativa internacional y europea; así como el impulso de los acuerdos bilaterales y multilaterales para la mejora del buen gobierno de los mares, incluyendo tanto el intercambio de información marítima como las actividades operativas.

-Fomento de la colaboración con el sector privado, teniendo en cuenta la gran cantidad de actores privados con intereses en el entorno marítimo. Y para que esta colaboración resulte mucho más eficaz, se proyectará sobre unos criterios que recojan desde la respuesta a la anticipación y prevención. En este sentido, cabe destacar el papel de los armadores, las empresas navieras, el sector del transporte marítimo y los pescadores.

Mejora de la ciberseguridad en el ámbito marítimo para lo que se añadirán aspectos de seguridad cibernética a las Redes de Telecomunicaciones y a los Sistemas de Información marítima, así como en el desarrollo y aplicación de tecnologías específicas que refuercen las estructuras de seguridad, la capacidad de vigilancia, de prevención y de respuesta de estos sistemas.