Incrementar los aranceles para hacer frente a las importaciones subvencionadas u objeto de dumping de terceros países, así como redoblar esfuerzos para que las pymes puedan beneficiarse de las medidas para combatir estas importaciones, son las últimas peticiones del pleno del Parlamento Europeo como instrumentos de defensa comercial.

Estas intenciones de la Eurocámara se han plasmado en las enmiendas votadas recientemente a los planes para actualizar los «instrumentos de defensa comercial». En este mismo pleno se pedían también unos gravámenes más altos para el dumping social y ambiental.

Y es que los eurodiputados destacan la complejidad y el coste que supone iniciar una investigación por importaciones desleales, “lo que las convierte en dominio casi exclusivo de las grandes empresas”, señalan. Por el contrario, las pymes se encontrarían en desventaja a la hora de acceder a las herramientas de defensa comercial de la UE.

En este sentido, los parlamentarios sugieren ayudar a este perfil de empresas a presentar denuncias y ofrecerles asesoramiento. Según los eurodiputados, este servicio podría incluso ayudar a sectores de negocio “a recoger conjuntamente las pruebas necesarias para justificar la apertura de una investigación antidumping”.

Hay que recordar que el pasado junio de 2013, la Comisión Europea decidía imponer derechos antidumping provisionales a las importaciones de paneles, células y obleas solares originarios de China. Era el resultado de una investigación de nueve meses en la que se ponía de relieve que las empresas chinas vendían paneles solares a Europa a un precio muy inferior a su valor normal de mercado, con el consiguiente perjuicio a los productores de paneles solares de la UE. Se imponían unos derechos que llegaban hasta el 47,6%.

Investigaciones sin previo aviso

Además, se elimina la propuesta de que los importadores de la UE y los exportadores de terceros países deban recibir un aviso con dos semanas de antelación antes de poder imponer los aranceles antidumping provisionales.

En su momento, el Ejecutivo comunitario propuso enviar esta notificación para garantizar que las importaciones listas para la venta no quedan afectadas, pero los eurodiputados ponen de manifiesto que esto incentivaría el almacenamiento de los bienes y la politización de las relaciones comerciales.

Dumping social y ambiental

La Eurocámara también sugiere que la UE cambie las normas para poder imponer estos gravámenes más severos cuando el país exportador no tenga un nivel suficiente de estándares sociales y ambientales, en consonancia con las convenciones sobre derechos ambientales y laborales.

Al mismo tiempo, la UE debería moderar los aranceles cuando las importaciones proceden de países menos desarrollados que deseen perseguir sus «legítimos objetivos de desarrollo», afirman los eurodiputados.

Estas propuestas se negociarán con el Consejo en los próximos meses ya que el objetivo marcado es llegar a un acuerdo antes de que finalice la legislatura.