Los Estados miembros contarán con una nueva estrategia para mejorar la gestión de riesgos aduaneros en la UE, junto con un plan de acción detallado, que contribuya a hacer más eficiente el creciente volumen de comercio con una cadena de suministro internacional cada vez más compleja.

Y es que una sólida gestión del riesgo aduanero es esencial para proteger la seguridad, los intereses comerciales y financieros, a la vez que permite la fluidez en este tipo de transacciones internacionales.

«Las aduanas son la clave para un comercio fluido y seguro. Con 300 millones de declaraciones que procesar y 3,5 billones de euros de valor comercial de bienes que supervisar cada año, las aduanas de la UE necesitan optimizar el uso de sus recursos sin comprometer la seguridad o interrumpir el comercio legal», explicaba el comisario de Aduanas, Algirdas Semeta tras la aprobación del nuevo texto.

Por eso, la nueva estrategia tiene por objeto garantizar que las aduanas sean más coherentes, eficientes y rentables en la identificación y supervisión de riesgos de la cadena de suministro. Cada prioridad identificada en la estrategia se desarrolla en el plan de acción donde se describen acciones concretas y resultados que deben alcanzarse.

Por ejemplo, se plantea la necesidad de que para que los controles aduaneros sean eficientes, tengan la capacidad de adaptarse a cada riesgo porque los diferentes tipos de riesgo requieren respuestas diferentes. Así, una posible amenaza ante una bomba o una enfermedad infecciosa deben tratarse antes de que el envío se cargue para  su transporte a un tercer país, mientras que los delitos financieras pueden ser abordados a través de auditorias a posteriori.

Además, para maximizar el uso eficiente de los recursos y evitar duplicación de controles, la Comisión Europea propone que esos controles se realicen en el lugar y momento adecuado en la cadena de suministro, así como que se comparta la información de manera más eficaz entre las autoridades aduaneras.

Datos de calidad

Uno de los aspectos centrales de la estrategia se basa, también, en la mejora de los datos sobre los bienes que entran y salen de la UE, una cuestión que requerirá realizar ajustes en algunos sistemas legales e informáticos.

Estos ajustes, entre los que se incluyen los sistemas que procesan las declaraciones sumarias de entrada de productos (ENS), deberán implementarse sin generar un coste adicional a la administración o a las empresas, según señala el Ejecutivo comunitario.

Asimismo, se establecerán mecanismos para mejorar la disponibilidad de los datos y el intercambio de información relativa al riesgo relevante entre las autoridades aduaneras en todo el proceso de control

Cooperación

Trabajar en estrecha colaboración con otras agencias y autoridades policiales, así como fijar la cooperación entre las autoridades aduaneras y las empresas fiables, son otras dos cuestiones que la estrategia pretende potenciar.

Para garantizar que todas las autoridades aduaneras implementan la estrategia en la UE, se propone la identificación y tratamiento de las posibles divergencias entre los Estados miembros.

Y todo ello para garantizar que se aplican estándares elevados de gestión de riesgo y promover, así, la cooperación aduanera internacional.

En este sentido, se invita a la UE a que contribuya de forma activa a desarrollar estándares comunes globales y trabaje para aplicarlos con los socios comerciales internacionales.