Los océanos proporcionan bienes naturales valiosos y servicios ecosistémicos que contribuyen a la expansión económica sostenible, o lo que se conoce también como “crecimiento azul”.

Algunos países costeros e insulares de bajos y medios ingresos están constituidos por océanos casi en la totalidad de sus territorios. Para muchos de ellos, estas aguas son fuente de bienes y servicios que pueden contribuir a poner fin a la pobreza extrema, y por extensión contribuir a la economía mundial.

Para verlo de una manera más gráfica, baste decir que, por ejemplo, las aguas de los países de Africa occidental, desde Mauritania a Ghana, producen 1,6 millones de toneladas de pescado al año, lo que contribuye a la subsistencia de más de 3,2 millones de personas. Hablamos de una cifra que representa casi el 10% del PIB de Guinea-Bissua y Sierra Leona.

Por su parte, la región de las Islas del Pacífico suministra un tercio de la producción mundial de atún, que en el mercado alcanza un valor de mas de 4.000 millones de dólares.

En este contexto, hay iniciativas, como la del Banco Mundial, que centran una serie de inversiones en el crecimiento azul, basadas en tres pilares: el fortalecimiento de las instituciones nacionales encargadas de la gestión y el uso de los recursos de los océanos para desarrollar un modelo de transición hacia una pesca más sostenible; el establecimiento de áreas protegidas marinas y costeras; así como el manejo de residuos y la infraestructura.

Así, la aportación del Banco Mundial al crecimiento azul comprende actividades por un valor de 6.400 millones de dólares.

En términos generales, se trata de ofrecer apoyo a partir de cinco principios:

  • Medios de sustento sostenibles, equidad social y seguridad alimentaria, haciendo hincapié en la importancia de los ecosistemas marinos para proporcionar bienes y servicios esenciales
  • Océanos saludables y uso sostenible de los recursos marinos y costeros, reconociendo al mismo tiempo que las personas son una parte esencial del ecosistema mundial
  • Sistemas eficaces de buen gobierno
  • Viabilidad a largo plazo
  • Creación de capacidades e innovación, con el objetivo de aprovechar el conocimiento local y desarrollar soluciones innovadoras, capacidad de recursos humanos, herramientas educativas y estrategias operativas.

Como uno de los mayores proyectos azules del Banco destaca la ordenación integrada de la zona costera en India, que se inició en 2007 y se verá concluida en el ejercicio 2015. Esta financiación se dirige a la planificación del uso del suelo, la gestión de la contaminación, conservación de los recursos y una mejora de los medios de subsistencia.

Hasta ahora, se han plantado más de 6.000 hectáreas de manglares; 11 nuevas áreas costeras han sido declaradas ecológicamente frágiles, y ha comenzado la preparación de planes integrados para dos de ellas. Se han iniciado también las tareas para detener el vertido diario de más de 100 millones de litros de aguas residuales sin tratar en el océano.

Asimismo, están completos los trabajos de toma aérea de fotografías de un área de 90.000 kilómetros cuadrados para ayudar a identificar todos los hábitats costeros y marinos en peligro. Y se están realizando mapas detallados de los recursos costeros y marinos, junto con extensos estudios de las especies protegidas más importantes para ayudar a desarrollar planes de ordenación integrada y el diseño de diferentes escenarios de desarrollo.