El transporte marítimo es estratégico para la economía europea y para la conexión geográfica, social y cultural en Europa y con el resto del mundo.

Bajo esta premisa, los ministros de Transporte de la UE reunidos en la capital griega durante un Consejo Informal celebrado el 7 de mayo, han firmado la Declaración de Atenas.

Se trata de un documento clave que revisa la política de transporte marítimo hasta 2018 y recoge las bases de las conclusiones que se presentarán en el Consejo formal del próximo 7 de junio.

El documento incide en cuestiones tales como el avance en la liberalización de los servicios marítimos a nivel mundial; el desarrollo de un empleo cualificado y de calidad en el ámbito marítimo y en la Unión Europea; y la mejora de la calidad en el ámbito marítimo como ventaja competitiva.

En este contexto, la ministra de Fomento, Ana Pastor, en su intervención durante la reunión, destacaba que “dentro de estas ideas base, es una prioridad para España la potenciación de los esfuerzos de innovación del transporte marítimo”.

“Si alguna medida puede tener impacto en el desarrollo del transporte marítimo, su competitividad y su contribución al desarrollo económico europeo es el fomento y potenciación de las autopistas del mar, con el que España está muy comprometida”, añadía Pastor que, además, ha mostrado su apoyo a la propuesta co-presentada por Francia e Italia.

Igualmente, desde España se han acogido favorablemente las medidas de fomento del tráfico marítimo de corta distancia recogidas en esta Declaración Ministerial que “sin lugar a dudas contribuirá a la consecución de los objetivos de la Estrategia de Lisboa”.

En cuanto al avance en la protección de la vida humana en el mar y la seguridad de los buques, la titular de Fomento señala que los Estados miembro deben seguir contribuyendo al desarrollo de un transporte marítimo cada vez más seguro, así como velar por el respeto de las normas europeas e internacionales en esta materia colaborando de forma estrecha con el IMO.

Así, ha asegurado que España apoya decididamente todas las medidas de mejora de la seguridad en las zonas de navegación; de protección de las tripulaciones y los pasajeros; de promoción de una cultura de seguridad en el transporte marítimo internacional; y la creación de un sistema de vigilancia transfronteriza e intersectorial integrado en la UE.

En último lugar, Pastor se refería al corazón del transporte marítimo, que son los profesionales del mar. Tras señalar que las políticas de formación y de capacitación son claves para el desarrollo del sector y elementos decisivos de la seguridad marítima, ha añadido que desde España se defiende una política común en materia de formación, especialmente la formación continuada; la creación de las condiciones necesarias para que exista una verdadera carrera marítima profesional; y una colaboración más estrecha entre los centros de formación marítima y la industria del sector.